En más de 25 años trabajando dentro de instituciones de salud, una de las conversaciones más repetidas en las negociaciones con aseguradoras es esta: la EPS presenta una tabla de referencia genérica, la clínica no tiene datos propios con qué rebatirla, y la negociación termina en el terreno de la otra parte.

El GRD cambia esa ecuación. No porque sea una herramienta mágica, sino porque le devuelve a la institución el argumento que siempre debió tener: sus propios datos.

¿Qué es el GRD y por qué importa en la negociación?

El GRD — Grupo Relacionado de Diagnóstico — es un sistema de clasificación de pacientes que agrupa los egresos hospitalarios según diagnóstico principal, procedimientos realizados, comorbilidades y complejidad clínica. Su propósito original es la gestión clínica, pero su aplicación en negociación con aseguradoras es igualmente poderosa.

Lo que le permite hacer es simple pero transformador: demostrar, con datos de su propia institución, que sus pacientes son más complejos de lo que la tarifa promedio refleja. O que ciertos servicios tienen costos reales que las tablas de referencia del mercado no capturan.

AspectoSin datos de casuísticaCon análisis de casuística propio
Base de negociaciónPromedios del mercadoSus propios datos institucionales
Argumento de complejidadPercepción subjetivaÍndice cuantificado con sus egresos
Análisis de glosasCaso por caso, reactivoPor patrón diagnóstico, proactivo
Estancia esperadaReferencia genérica externaCalculada según su mix real de pacientes
Posición ante la EPSReactiva, a la defensivaProactiva, con evidencia propia

Tres formas concretas en que esto fortalece su posición

1. Demuestra complejidad real, no percibida

Cuando Andrea lideraba la Dirección Nacional de GRD, uno de los hallazgos más frecuentes era que la complejidad real de los pacientes no estaba siendo capturada en la codificación. Diagnósticos de egreso incompletos, comorbilidades no registradas, procedimientos subcodificados. El resultado: la institución negociaba como si atendiera pacientes más simples de los que realmente atendía.

2. Identifica dónde está perdiendo dinero por grupo diagnóstico

Cuando cruzamos el costo real de atención de cada grupo diagnóstico con la tarifa que la institución está recibiendo por él, aparecen con claridad los grupos donde hay margen positivo y los grupos donde la institución está subsidiando a la aseguradora sin saberlo. Esa información vale mucho más en una negociación que cualquier argumento general.

3. Le da sustento técnico para reducir glosas

En nuestra experiencia, una parte importante de las glosas no se origina en errores de prestación sino en errores de documentación: la complejidad real del caso no quedó registrada con la precisión suficiente. Mejorar la codificación diagnóstica reduce la glosabilidad de las cuentas — y eso tiene impacto directo en el flujo de caja.

"Las instituciones que negocian con datos propios tienen una ventaja estructural. No es una ventaja que se agota — se acumula negociación tras negociación porque sus datos mejoran con cada ciclo."

— Dra. Andrea González Bello · Directora General, ARKIVITA

¿Por qué muchas clínicas medianas aún no lo aprovechan?

La implementación formal del GRD requiere un sistema de información adecuado y codificadores entrenados en CIE-10. Para muchas clínicas de tamaño medio, esa inversión se percibe como grande — y por eso se posterga.

Lo que hemos aprendido trabajando con instituciones de diferentes tamaños es que no se necesita un GRD completamente implementado para empezar a usar su lógica. Con los RIPS de los últimos seis meses y un análisis cuidadoso de casuística, es posible construir una base de negociación que ya marca diferencia.

Por dónde empezar

1

Revisar la calidad de su codificación diagnóstica actual

¿Sus diagnósticos de egreso reflejan la complejidad real de los casos? ¿Se están registrando las comorbilidades relevantes? Una revisión de historias clínicas activas suele revelar rápidamente el tamaño del problema.

2

Identificar sus diagnósticos de egreso más frecuentes en RIPS

Los diagnósticos más frecuentes concentran la mayor parte del volumen de egresos. Ese es el lugar donde el análisis de costo versus tarifa tiene mayor impacto potencial.

3

Cruzar costo real de atención con tarifa recibida por diagnóstico

Este paso requiere más trabajo, pero es el más revelador. Con él, usted puede entrar a la próxima negociación con un análisis propio de qué grupos le generan margen y cuáles le generan pérdida — y con argumentos concretos para sustentar ajustes tarifarios.

El ARKIVITA Scan incluye un análisis de casuística basado en sus propios RIPS. Al final de los cinco días, usted tendrá claridad sobre sus grupos diagnósticos más relevantes, la estancia real versus la esperada, y lo que eso implica para su próxima negociación con aseguradoras.